Qué debe incluir su liquidación al terminar un contrato laboral
Prestaciones, vacaciones, indemnizaciones y los tres años de prescripción que casi nadie tiene presentes.
Al terminar una relación laboral, muchas personas firman la liquidación sin revisarla. Conviene hacerlo antes: los derechos laborales son irrenunciables, pero reclamarlos después exige tiempo y prueba.
Conceptos que suelen incluirse
- Salarios pendientes hasta el último día trabajado.
- Cesantías y sus intereses proporcionales al tiempo laborado.
- Prima de servicios proporcional al semestre.
- Vacaciones causadas y no disfrutadas.
- Auxilio de transporte, cuando el salario lo hace procedente.
Cuando el despido es sin justa causa
Además de lo anterior, procede una indemnización cuyo cálculo depende del tipo de contrato y del tiempo de servicio. En contratos a término fijo suele corresponder al valor de los salarios faltantes hasta la fecha de terminación pactada.
Situaciones que cambian el análisis
Algunas circunstancias activan protecciones reforzadas: trabajadoras en embarazo o lactancia, personas con afectaciones de salud que limitan su capacidad laboral, o quienes están próximos a cumplir los requisitos de pensión. En esos escenarios, el despido puede requerir autorización previa y, sin ella, cabe discutir la ineficacia de la terminación.
No deje correr el tiempo
Los derechos laborales prescriben, como regla general, en tres años contados desde que la obligación se hace exigible. Una reclamación escrita al empleador interrumpe ese término por una sola vez y por un período igual.
Antes de firmar
Pida el desprendible de liquidación con el detalle de cada concepto, verifique el salario base utilizado y confirme que los aportes a seguridad social estén al día. Si algo no cuadra, puede firmar dejando constancia de su inconformidad.
Este contenido es informativo y de carácter general; el cálculo exacto depende del contrato, del salario y de las circunstancias de la terminación.